El mindfulness, también conocido como atención plena, es una práctica que consiste en enfocarse conscientemente en el momento presente, aceptándolo sin juicio. Esta técnica ayuda a reducir el estrés al aumentar la conciencia de los pensamientos, emociones y sensaciones corporales, permitiendo gestionarlos de manera más efectiva. El manejo del estrés, por su parte, implica el uso de estrategias para identificar las fuentes de estrés y desarrollar habilidades para enfrentarlas. Combinando mindfulness con técnicas de relajación, respiración profunda y enfoque positivo, las personas pueden aprender a regular sus emociones, mejorar su bienestar mental y físico, y desarrollar resiliencia frente a situaciones desafiantes.